Pierre Jacomet
Pierre Albert Maurice Gabriel Jacomet Ollivet-Besson, nació en Valparaíso en marzo de 1933. Su padre, Albert Jacomet, fue un reconocido banquero francés, de sospechado origen Polaco. Su madre, Laura Ollivet-Besson, fue una escultora y estudiosa de las Bellas Artes, pianista y gran lectora.
Pierre vivió una infancia turbulenta en Chile y Buenos Aires. Se casó a los 19 años en Chile con su primera mujer Loreto Echegoyen y tuvo 7 hijos: Solange, Laura, Cecilia, Pierre, Etienne, Diego y Daniela Jacomet Echegoyen. Incursionó en la importación de artefactos electrónicos, autos, alimentos, cueros, llegando a convertirse en gran empresario. Se mudó a Buenos Aires con toda su familia. Luego de varios traspiés, se involucró negativamente con la milicia y gobierno argentinos, perdió casi toda su fortuna y volvió a Chile.
Entre sus curiosidades religiosas, emprende una valiosa amistad con el monje trapense apodado Brother Leo. Se convierte fervientemente al catolicismo y funda junto a otros socios en Chile la Fundación Regazo, que aún existe. En su segundo matrimonio con Marta no tuvo hijos, y poco sabemos de aquello, excepto el secuestro de uno de los menores de Marta.
Conoce a su tercera y última mujer Susana en Argentina, con ella viaja a Nueva York y a Paris, emprende negocios variados y tiene a su octava hija Marie José Thérèse. Cerca del año 1985 vuelven a Chile y nace su noveno y último hijo, Alain François Jacomet Forte. Para este tiempo, Pierre sufría desde hacía años los síntomas de una condición hereditaria, y luego de fallidos intentos y millares de terapias siquiátricas y exámenes, logra auto diagnosticarse junto a su amigo médico y músico reconocido, Hernán Ramírez.
Pierre convivió con un cáncer hereditario llamado Síndrome de Von Hippel Lindau, o VHL. El diagnóstico ocurre muy tarde en su vida: se pone en contacto con la VHL Family Alliance en Estados Unidos, traduce y publica un folleto médico, aprende más sobre su enfermedad que la mayoría de los médicos que recién la descubren. Se convirtió así en el Director para Sudamérica de la VHL F.A., derivando pacientes y creando redes con Brasil, Argentina y Chile. Junto a la Dra. Gloria Valdés arma un equipo especialista en la Católica de Santiago.
A partir de los 42 años sufre varios encuentros con la muerte y a los 52 años le pronostican meses de vida. Con Susana y sus dos hijos se instala en Reñaca, esperando una muerte tranquila y pacífica. Sin embargo continúa viviendo, los doctores fallecen y Pierre no, se dedica a traducir, leer y escribir. De a poco se hace renombre en la comunidad Académica, llueven entrevistas y descubre en su vida una nueva vocación de servicio: la cultura en la lectura, para todos y por igual.
En sus últimos años de vida, con el impulso de traducir a Montaigne, crea su propio sello editorial, Ediciones El Olivo, empresa noble que ve en los libros la libertad de pensamiento, con una publicación notable de los Ensayos Completos de Michel Eyquem de Montaigne.
Entre los títulos publicados por Pierre, se encuentran: Un Viaje por mi Biblioteca, Cien Autoras y Autores de Hoy, reseñas literarias para aprender a leer; Lucidez del Abismo, ensayos filosóficos sobre temas humanos; Memorias sin Nombre, novela / comedia autobiográfica.
Entre sus traducciones encontramos los Ensayos Completos de Montaigne; los Sonetos Lujuriosos de Aretino, pornografía renacentista veneciana; Los Dieciséis Placeres de Robert Hellenga, novela; La Enfermedad de Von Hippel Lindau, compendio de ciencia médica; Una terrible y perdurable sombra: Valores europeos y derechos de los Indígenas en América, texto social de Thomas Berger; De la Textualidad, texto teórico-lingüístico de Francis Jacques; La singularidad Francesa, ensayos de Guy Sorman; El fin de las Certidumbres, texto de física de Iglya Prigogine; Los límites de la Medicina, texto de ciencias médicas por Edward S. Golub; El Error de Descartes, texto médico-sicológico de Antonio Damasio; El brillante porvenir de la Guerra, texto político de Philippe Delmas; Jerusalén, texto histórico-religioso de Thomas A. Indinopulos; Mis héroes y nuestros monstruos, texto histórico-universal de Jean Lacouture.
Pierre Jacomet tradujo libros que le gustaban: escribió sobre temas que le causaban curiosidad, y no buscó la vanagloria sino la comunicación. Decía que cualquiera puede escribir, y que la mayor libertad estaba en los libros, pues era la lectura un acto anárquico. Profundamente espiritual, se paseó y estudió infinidad de religiones, llegando a la conclusión de que somos estados de materia, energía que se transmuta. No tuvo miedo de la muerte y sentía un descontento cómico con la superficialidad de la raza humana. Descubrió valores en su vida que no son nuevos: nada es tan grave, la vida ocurre para que disfrutemos de sus detalles, nada es creado y todos nos reinventamos cada vez que nos copiamos unos a otros. El amor y la amistad no tienen tiempo ni espacio.
Pierre Jacomet murió en Agosto del 2009 en Reñaca, Viña del Mar.
